EUROPA

Se hunde como el Titanic: el famoso astillero irlandés inicia el procedimiento de bancarrota

El astillero irlandés Harland and Wolff, que construyó el famoso barco Titanic, ha iniciado el procedimiento para declarar la quiebra. La empresa de contabilidad BDO fue asignada oficialmente para supervisarlo.

Los sindicatos que representan a sus empleados han exhortado a renacionalizar el astillero ya que consideran que mantenerlo abierto sería más barato para el Gobierno que cerrarlo.

«El equipo de BDO se encargó inmediatamente de tomar todos las medidas necesarias para asegurar que se brinde apoyo a los trabajadores y accionistas de la empresa durante la administración por quiebra», declaró un portavoz de BDO.

La semana pasada los empleados de Harland and Wolff, temerosos de perder sus puestos de trabajo, ocuparon el astillero.

La empresa, inaugurada en 1861, daba empleo a más de 30.000 personas en sus días de gloria, pero su éxito no duró mucho.

Más de medio siglo de lucha
El Gobierno británico tuvo que rescatar al astillero de Belfast por primera vez en el año 1966, cuando la empresa se quedó sin dinero.

En el año 1975 Harland and Wolff fue nacionalizado y en el 1987 el secretario de Estado de Irlanda del Norte creía que la empresa debía ser cerrada porque sufría pérdidas constantes y dificultades financieras.

No obstante, el astillero continuó operando y construyó 1.742 buques a pesar de la escasez de pedidos. La última de sus obras fue la nave Anvil Point, de 22.000 toneladas, que zarpó de Belfast en el 2003.

En el año 1989 el astillero fue vendido al consorcio de empleados, apoyado por el grupo noruego Fred Olsen, que posteriormente fue renombrado como Dolphin Drilling ASA. En el 2019 Dolphin Drilling ASA tuvo que declararse en quiebra tras no haber podido encontrar a un comprador del astillero. Varias estimaciones señalan que el astillero recibió del Gobierno británico fondos por más de 1.209 millones de dólares desde que el astillero había regresado a manos privadas.

En los últimos años Harland and Wolff se dedicaba a producir ingeniería marina pesada y reparar buques. Sin embargo, la empresa ha sido incapaz de resolver los complicados asuntos financieros de la empresa matriz.

«Dejado vulnerable tras ‘la muerte’ de Dolphin Drilling ASA, Harland and Wolff ha luchado por mantener su cabeza por encima de agua y ahora, sin un nuevo salvavidas, el histórico astillero podría hundirse para siempre», informan medios locales.

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