SALUD

Conoce cómo tratar las quemaduras solares

Una quemadura solar es el término para referirnos a la piel roja, a veces hinchada y dolorosa causada por la sobreexposición a los rayos ultravioleta del sol.

Las quemaduras solares pueden variar de leves a graves. La extensión depende del tipo de piel y la cantidad de exposición al sol. De cualquier forma son un factor de riesgo grave para el cáncer de piel.

Síntomas
Los síntomas de las quemaduras solares varían en cada persona. Es posible no notar enrojecimiento de la piel durante varias horas después de que la quemadura haya comenzado. El enrojecimiento máximo puede tardar de 12-24 horas.

Las quemaduras solares menores generalmente no causan más que un ligero enrojecimiento y sensibilidad en las áreas afectadas. En casos más graves, pueden producirse ampollas. Las quemaduras solares extremas pueden requerir atención hospitalaria.

En casos mucho más severos, los síntomas incluyen: fiebre, resfriado, náuseas y vómitos y debilidad. En casos extremos, puede haber síntomas de shock, como presión arterial baja, desmayo o debilidad extrema.

Cómo aliviar la incomodidad de las quemaduras solares
Alivio del dolor: el ibuprofeno u otros medicamentos antiinflamatorios no esteroideos pueden ayudar a aliviar el dolor y reducir la hinchazón.

Crema de hidrocortisona: también puede ayudar a reducir la inflamación y la picazón.

Rehidratación: importantísimo beber agua para ayudar a rehidratar la piel.

No romper las ampollas pequeñas: Hay que dejarlas que sigan su proceso natural. En el caso de que se rompan hay que limpiarlas con agua y jabón suave.

Si se pela la piel: no hay que rascarse y es recomendable aplicar crema hidratante

Refrescar la piel: aplicar un paño húmedo o una toalla o darse un baño o ducha de agua fría.

Alejarse del sol: podemos empeorar la quemadura si la exponemos a más rayos Ultravioleta.

Cómo evitar las quemaduras solares
La mejor manera de evitar las quemaduras solares es minimizar la cantidad de tiempo que la piel está expuesta a la luz solar: sentarse en lugares con sombra, usar un sombrero de ala ancha, proteger los ojos con gafas de sol, evitar salir en las horas más calurosas del día y utilizar protección solar, reaplicándola regularmente cada dos horas.

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