ARGENTINA

Un cisne negro demoledor

El voto vergonzante puede explicar la sorpresa de esta elección. La definieron las capas medias y sobre todos las medias bajas. Estamos lejos de Venezuela, pero cerca potencialmente del deterioro institucional.

Las PASO 2019 me recuerdan el 6 de septiembre de 1987 cuando Alfonsín que esperaba una buena elección de la UCR, por su mala gestión perdió casi todas las provincias, incluida Buenos Aires, donde ganó Cafiero.
Las PASO no fueron un amistoso como dijo Schiaretti, fueron en realidad una elección definitiva.
¿Por qué fue tan buena la elección K? El peronismo fue unido. Sumó votos Massa que en 2015 llegó a 20% con voto hacia Macri en la segunda vuelta, el voto económico castigo y buena táctica de CFK de bajarse de la carrera presidencial.

Se perdió en centros urbanos que le fueron favorables a Macri en 2015. Si Cristina hubiese ido presa quizás el peronismo hubiese perdido esta elección, como ocurrió con Lula, los votos son de ella.
Falló Durán Barba y su discípulo Peña en la estrategia de polarizar apelando al techo de CFK y no funcionó la peronización de la fórmula oficialista vía Pichetto como estrategia para obtener más votos.

INCREIBLE FALLO

Parecía una elección más disputada. Fallaron las encuestadoras. Es increíble como las encuestas fallaron y no es la primera vez ¿Será por un tema de muestra? ¿Será por los indecisos o el voto vergonzante?
La jugada financiera del viernes 9 fue bastante rara y especulativa. El Gobierno no esperaba esta reacción popular de castigo de la clase media. Se percibe paciencia en la gente que no tomó la calle todos estos meses para expresar su malestar. El voto vergonzante puede explicar la sorpresa de esta elección. Se votó en recesión, quizás en octubre la economía cambie, pero pareciera que va a menos.
Las capas medias y, sobre todo medias bajas, expresaron su descontento a través del voto útil y anti Macri. La elección la definieron los indecisos, se volcaron al justicialismo.
Las PASO resultaron una elección fundamental, mucho más que la gran encuesta que se esperaba.
El futuro económico es incierto. Las PASO, tan definitorias, quedaron muy lejos del final del gobierno y estos meses serán de incertidumbre.

POR LO NEGATIVO

La votación fue por lo negativo más que de apoyo a cada espacio por sus propuestas inexistentes. El voto enojo en Brasil fue a Bolsonaro, aquí volvió el peronismo en su versión K (como volvió a Duhalde a fines de 2001).
En Córdoba ganó Macri, pero con menos margen que en 2015. María Eugenia, a pesar de la baja imagen negativa, hizo mala elección para lo que fue su gestión.
El voto verde o celeste no fue tema en esta elección. Centurión captó algo de los Pro Vida. Se decía que la campaña del gobierno era mejor por el uso de redes y el verticalismo. No fue suficiente.
Lavagna hizo una elección esperada, perdió votos por la polarización. El ex ministro de Economía hizo lo que pudo en la elección.
Espert hizo una mala elección. Hay varios puntos que perdió Macri con votos propios que se transformaron en castigo de otras tres alternativas presidenciales (Centurión, Espert y Lavagna).

TIEMPO DE INCERTIDUMBRE

Es clave como resuelve la política este tiempo de incertidumbre donde los mercados penalizan el resultado de la elección. Se vuelve fundamental el diálogo con la oposición para evitar el 89 y el 2001, cuando la debilidad del gobierno saliente impulso el adelanto de la salida. La clave es la gobernabilidad hasta el 10 de diciembre. La economía está sana.
Lo ideal como planteó Alberto Fernandez en su discurso es terminar con la grieta, pero para eso hay que cooperar.

¿Cómo tomarán los mercados estos resultados? La relación con el Fondo hay que ver como se encarrila. A las tres partes les conviene un sendero razonable de acuerdo.
Estamos lejos de Venezuela, pero cerca potencialmente del deterioro institucional. Hay que seguir el riesgo país que es el termómetro de la confianza.
¿Habrá fisuras o tensiones en el oficialismo por esta crisis? ¿Habrá tensiones al interior de Cambiemos?
El sentido común dice que la jefa política va a conducir el espacio. Kicillof resultó un buen candidato, cercano, sin aristas de corrupción.

Muy bien Lammens por ser tan nuevo en la política, cerca del récord de voto peronista en Capital. El Parlamento quedará muy K. La ola celeste por su parte ocupó muchas intendencias. Es clave que se forme una oposición fuerte hacia el espacio peronista que puede ser totalitario.
Alberto F se apoya en gobernadores para balancear poder con la Cámpora, quiere sumar a Lavagna a su espacio.

La coalición ganadora es muy heterogénea y necesita liderazgo y conducción. La reforma laboral queda muy lejana en el horizonte según el enfoque de Alberto Fernandez.
¿Ocurrirá lo mismo con otras reformas pendientes? Lo iremos viendo a partir del 10 de diciembre, parece una eternidad.

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