EE.UU

Dorian avanzaría bordeando la costa, pero peligro de que toque tierra no ha pasado

Los principales complejos turísticos en las Bahamas han cerrado y las autoridades han ordenado la evacuación de la mayor parte de la costa norte de la isla nación y de las islas a nivel más cerca del mar, este sábado, mientras se preparan para el azote del huracán Dorian, de categoría cuatro, que se espera traiga consigo intensas lluvias y fuertes vientos.

Pero, según los últimos pronósticos, parece que la tormenta estará más alejada de la costa sureste de Estados Unidos la próxima semana.

Los meteorólogos esperan que Dorian, que trae vientos de 240 km/h pase por el noroeste de las Bahamas el domingo, antes de girar en dirección norte, sin golpear directamente el territorio continental de EE.UU., pero todavía amenazando a Florida, Georgia y las Carolinas con poderosos vientos y marejadas que causan potencialmente letales inundaciones.

En las Bahamas, los turistas que se quedaron fueron llevados a refugios del gobierno en escuelas, iglesias y otros lugares que están ofreciendo protección.

En los próximos dos a tres días, el huracán podría dejar caer hasta 1 metro de lluvia, provocar vientos devastadores y causar una peligrosa marejada, dijo a The Associated Press, el meteorólogo Ryan Maue, de acuerdo a algunos de los modelos computarizados más confiables de la trayectoria del sistema.

El primer ministro de las Bahamas, Hubert Minnis, advirtió a la población en un discurso televisado que el «huracán Dorian es una tormenta devastadora y peligrosa» que se acerca a las islas.

Funcionarios del gobierno usando pequeños botes alquilados están viajando a las comunidades pesqueras en los extremos de las Bahamas y en McLean’s Town, un pequeño asentamiento de unas pocas docenas de casas en el extremo este de Gran Bahama, para ayudar a las evacuaciones.

Una de esas poblaciones que se cree corre mayor peligro es Cayo Sweeting, un pueblo pesquero donde viven unos pocos cientos de personas, que está a un metro y medio sobre el nivel del mar y que se espere quede completamente cubierto por la marejada.

Bahamas, en el camino de los huracanes enfrenta en promedio una tormenta severa cada cuatro años, dicen funcionarios.

En las islas, los códigos de construcción requieren que los techos de las casas tengan varas de metal reforzado para que puedan resistir los vientos de categoría 4 o más, un requisito que pocos residentes tienen dinero para cumplir. Comunidades más pobres típicamente tienen casas de madera que generalmente están en zonas bajas más cercanas al mar y por tanto corren enorme riesgo.

Dorian, que desde el principio ha presentado una trayectoria que no ha estado totalmente definida a medida que se ha ido fortaleciendo, se espera que avance por la costa sureste de Estados Unidos, frente a las costas de Florida y Georgia el martes y miércoles, antes de continuar hacia las costas de Carolina del Sur y Carolina del Norte el jueves.

El gobernador de Carolina del Sur, Henry McMaster declaró estado de emergencia el sábado, movilizando los recursos estatales para prepararse para la posibilidad de que la tormenta pudiera tocar tierra. El presidente Donald Trump ya declaró estado de emergencia en Florida y autorizó a la Agencia Federal de Manejo de Emergencias, FEMA por sus siglas en inglés, que coordine los esfuerzos de ayuda para desastres.

En Miami, el Centro Nacional de Huracanes (NHC, por sus siglas en inglés) indicó que el riesgo de fuertes vientos y de marejada aumentará en las costas de Georgia y las Carolinas en la mitad de la semana.

El centro también enfatizó que Dorian todavía puede golpear a Florida, donde millones de personas estarían en el camino de la tormenta. Pero días después de un pronóstico que puso al estado en el centro de los posibles lugares donde el huracán podría tocar tierra, el giro que ha tomado hacia el noreste es significativo.

No obstante, el gobernador de Florida, Ron DeSantis, pidió a la población no descuidarse. «Mirar estos pronósticos, con un cambio de dirección a un lado y otro pude tener significantes ramificaciones en términos de impacto», señaló. «Si vira más hacia el este, obviamente es positivo. Si vira apenas un poco hacia el oeste, entonces tendríamos impactos realmente significativos».

El meteorógo Maue, dice que «aunque los peores efectos de un impacto directo en tierra no se prevén, va a ser muy atemorizante porque vamos a tener este gigantesco huracán frente a la costa de Florida, y no se va a mover».

La tormenta afectó planes del feriado del Día del Trabajo. Las principales aerolíneas han permitido a los viajeros cambiar sus reservaciones sin cobrar multas, las grandes líneas de cruceros comenzaron a cambiar de ruta sus barcos y el Cumberland Island National Seashore, frente a la costa de Georgia, cerró sus puertas a visitantes.

Disney World y los otros parques temáticos de Orlando también corren riesgo, pero no han anunciado cierres hasta ahora.

Sherry Atkinson, que administra un hotel en las Outer Banks, una cadena de islas en Carolina del Norte, dijo que el huracán no ha echado a perder las vacaciones del feriado.

«Todo el mundo está más o menos tranquilo. Saben que el sistema no va a molestar su fin de semana», dijo.

Atkinson, que ha vivido en el área por 26 años, dice que «hasta ahora, no ha se ha hablado de evacuaciones».

Las autoridades en Florida no han ordenado evacuaciones masivas, aunque algunos condados han pedido a residentes de las islas de barrera, comunidades de casas móviles y de áreas bajas que comiencen a buscar refugio a partir del domingo, advirtiendo que esas órdenes pudieran cambiar.

A la hora de escribir esta nota, Dorian se encontraba a unos 625 kilómetros al este de West Palm Beach y avanzaba en dirección oeste a 13 km/h.

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