SALUD

La eutanasia no es elección de libertad

La práctica de la eutanasia no es una opción de «libertad personal» sino que deriva de «una visión utilitarista de la persona, que puede ser equiparada a un costo» y transformarse así en «un descarte», dijo hoy el papa Francisco. Con estas palabras el pontífice asestó un duro golpe a la idea de «buena muerte» que, subrayó, «ya es legal en varios países». Y de cara a los próximos debates que todavía muchos países se deben sobre el «final de la vida» el Papa le cierra la puerta a cualquier argumento que no esté a favor de los «cuidados paliativo».
«La práctica de la eutanasia, ya legal en diversos Estados, se propone solo en apariencia incentivar la libertad individual.
En realidad, se basa en un punto de vista utilitarista de la persona, que se convierte en inútil o puede ser equiparada a un costo, si desde el punto de vista médico no tiene esperanzas de mejora o ya no puede evitar el dolor», dijo Jorge Bergoglio, en audiencia con la Asociación Italiana de Oncología Médica (AIOM).
Según él, «la tecnología no está al servicio del hombre cuando lo reduce a una cosa, cuando distingue entre quien todavía merece ser curado y quien no, porque es considerado un peso y, a veces, un descarte». Al contrario de la eutanasia, explicó Francisco, «el compromiso de acompañar al enfermo y a sus seres queridos en todas las etapas del recorrido, intentando aliviar el sufrimiento mediante los cuidados paliativos u ofreciendo un ambiente familiar en el hospital, contribuye a crear una cultura y una praxis más atentas al valor de cada persona». «Jamás pierdan el ánimo por la incomprensión que podrán encontrar o frente a la propuesta insistente de vías más radicales y rápidas», alentó. Agregó que «si se elige la muerte, los problemas, en cierto sentido, están resueltos. ¡Pero cuánta amargura hay detrás de este razonamiento, y que rechazo de la esperanza implica la elección de renunciar a todo y romper todos los lazos!». «A veces, estamos en una suerte de caja de Pandora: todas las cosas se saben, todo se explica, todo se resuelve pero queda escondida una sola cosa, la esperanza. Y debemos salir a buscarla. Debemos saber cómo traducir la esperanza, cómo brindarla en los casos límite», sostuvo. Luego, al hablar sobre la prevención, el Papa tocó uno de sus temas preferidos, el del cuidado de la Creación, a la que la Iglesia este mes dedica un período de plegaria. «La mejor y la más verdadera prevención es la de un ambiente sano y de un estilo de vida respetuoso del cuerpo humano y de sus leyes», advirtió.
Eso, sostuvo, «no depende solo de las elecciones individuales sino también de los lugares en los que se vive que, sobre todo, en los grandes centros, someten al físico a un estrés continuo por los ritmos de vida y la exposición de agentes contaminantes». Esto, agregó, lleva nuestra atención al cuidado del ambiente natural, nuestra casa común a la que debemos respeto para que, a su vez, nos respete a nosotros».
«El cuidado del ambiente y la lucha contra los tumores se transforman, entonces, en dos caras de un mismo problema, dos aspectos complementarios de una misma batalla de civilidad y de humanidad», concluyó.

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