ARGENTINA

La operación de Carrió contra Scioli que la justicia volteó por «parcialidad manifiesta» de una jueza amarilla

La socia de Macri había denunciado al ex gobernador bonaerense e iniciado una causa por supuesto desvío de fondos, pero Casación de la Provincia destrozó el expediente y apartó a la magistrada a cargo, fuertemente ligada al oficialismo, al argumentar uno por una distintos procedimientos ilegales que realizó. Los detalles y el rol de Vidal en la maniobra.

La derrota electoral que sacó a Cambiemos de la Casa Rosada y de la Gobernación bonaerense parece haber impulsado a la justicia a observar y corregir las persecuciones ocurridas contra dirigentes opositores durante los últimos cuatro años. En este caso, en la Provincia de Buenos Aires se cayó una denuncia trucha de Elisa Carrió contra Daniel Scioli y quedó en evidencia que se trató de una operación en la que hubo «parcialidad manifiesta» de la jueza amarilla que estuvo a cargo del expediente.

La Cámara de Casación apartó ayer a la jueza Marcela Garmendia, una magistrada emparentada directamente con el macrismo y que funcionó estos años como una suerte de sucursal de Comodoro Py en La Plata. La decisión de sacarla de la causa en la que se investigan, entre otros, al ex jefe de Gabinete bonaerense Alberto Pérez y al ex gobernador y ex candidato presidencial constituye un golpe durísimo a las operaciones orquestadas por Cambiemos.

Según contó Página 12 en un artículo, Casación explicó que Garmendia actuó con «parcialidad manifiesta», que en forma permanente le sugería al fiscal Álvaro Garganta pedir la detención de los imputados, que ordenó allanamientos sin ninguna necesidad e incluso citó a declarar como testigo a Gisella Berger, que en aquel momento era pareja de Scioli, algo que está vedado por la ley.

El fallo lleva las firmas de los camaristas Mario Kohan y Carlos Natiello. El contenido es verdaderamente lapidario con Garmendia porque va señalando todos los elementos que prueban su persecución con los imputados para avalar la denuncia de Carrió.

El origen del expediente, en sí mismo, es lo que en derecho se conoce como una «excursión de pesca» y así lo señalan los abogados defensores: afirman que los delitos son indeterminados, generales y abarcan a numerosos ministerios del gobierno de Scioli, por lo que el fiscal salió a ver lo que encontraba.

Según dijeron siempre los abogados defensores, además hubo forum shopping, una elección ilegal del fiscal Garganta para que quedara a cargo de la instrucción. Se trata del funcionario judicial recordado por gravísimas irregularidades en la causa conocida como el cuádruple crimen de La Plata, en la que el mencionado persiguió y encarceló a Osvaldo «El Karateka» Martínez, quien después terminó absuelto.

QUIÉN ES GARMENDIA, UNA JUEZA AMARILLA EN LA PLATA

Garmendia es una jueza claramente alineada con el macrismo y su hijo, Juan Manuel, que es funcionario del intendente PRO de La Plata, Julio Garro, fue salvado por el mismo fiscal Garganta al haber autorizado una fiesta ilegal en la que murió una joven.

LOS ARGUMENTOS

Los camaristas mencionan, por ejemplo, que Garmendia lanzó allanamientos cuando el mismo objetivo se podría haber conseguido con simples pedidos de informes. Un empresario, que realizó trabajos para la Provincia de Buenos Aires en tiempos de Scioli, señaló que de su casa y su empresa se llevaron innumerable cantidad de documentos que no tenían nada que ver con la causa judicial, pero que el objetivo fue hacer un gran show en su contra. Kohan y Natiello cuestionaron «la cantidad inusitada de órdenes de registro y secuestro dictadas por la magistrada».

En sus fallos, además, Garmendia le sugería a Garganta meter presos a Scioli, Alberto Pérez y los demás imputados por un supuesto peligro de fuga. Hasta llegaba a explicitar comentarios críticos contra los acusados, como si fuera una opinóloga de TV. Por ejemplo, como si ya fueran culpables de lo que ella misma todavía investigaba, señaló que «podrían quedar impunes». También expresó la jueza, por escrito en una de sus resoluciones, que su deseo era que «se imponga, por encima de todo, el reclamo social que procura el esclarecimiento de presuntos hechos de corrupción», como si lo importante y legal fuera obedecer los deseos de una parte de «la gente» existencia o inexistencia de pruebas en la causa.

Finalmente, a pedido de Carrió, en la causa se citó a declarar como testigo a Gisella Berger, lo que violaría el precepto de que nadie puede declarar contra su cónyuge ni su padre ni su hijo. Es público y notorio que Berger convivía entonces con Scioli. Los camaristas anularon el llamado a Berger y ordenaron que se trate la apelación del ex gobernador a esa convocatoria.

¿Y VIDAL?

Desde el Frente de Todos sostienen, según la misma nota, que la trama tuvo la venia de María Eugenia Vidal, la gobernadora bonaernese PRO, que, además, en los últimos tiempos presionó para designar una enorme cantidad de jueces. También las miradas de la actual oposición, que será oficialismo a partir del 10 de diciembre, apuntan al procurador Julio Conte Grand, que jugó un papel determinante en la estructura judicial vinculada a Cambiemos y que, por ejemplo, es el jefe de Garganta.

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