EE.UU

Reclaman visa humanitaria para opositora cubana en grave estado de salud

El estado de salud de Xiomara Cruz Miranda empeora cada día, mientras que aumentan las voces que señalan al régimen castrista de haber inducido las afecciones de la activista cubana.

Inocular enfermedades a través de virus o bacterias a quienes se identifican por su activismo como detractores del régimen, ha sido un método denunciado por la oposición cubana a lo largo de las seis décadas que ha permanecido el castrismo en control del poder en la isla.

Durante la trayectoria de ese sistema, además de las penurias y dificultades materiales en las que sobrevive la mayoría de la población, una de las conductas más recurrentes ha sido “quitar del camino” a quienes ejerzan resistencia frente a los designios de la cúpula gobernante y acerca de eso ha habido innumerables ejemplos.

En ese contexto, con las enfermedades inducidas se ha conseguido “neutralizar” el activismo de algunos opositores que quedan en estado de postración o, finalmente, fallecen.

El caso más reciente lo estaría viviendo en carne propia Xiomara Cruz Miranda, integrante del grupo Damas de Blanco quien, según su familia y amigos más cercanos, entró en prisión en “buen estado de salud” y unos años más tarde se encuentra “al borde de la muerte”.

Visa humanitaria

El delicado estado de salud de Cruz Miranda motivó a la activista María Elena Alpízar a promover una campaña, con la finalidad de conseguir una visa humanitaria para la opositora, a quien diagnosticaron los médicos que trabajan bajo administración del régimen con una tuberculosis.

Alpízar, cofundadora de la organización Damas de Blanco, quien vive como refugiada política en el sur de la Florida, dijo a DIARIO LAS AMÉRICAS que “esta es una visa que serviría para llevar a Xiomara Cruz a cualquier país, no exclusivamente a Estados Unidos”.

“El propósito es sacarla de Cuba porque no tenemos confianza en los médicos que están supeditados al régimen, que tienen que obedecer sus órdenes y hacen cualquier cosa para preservarlo”, señaló.

Aunque Alpizar advirtió que no tiene pruebas para confirmar el origen de los padecimientos de Cruz Miranda, quien permaneció seis meses en un hospital en La Habana sometida a diferentes tratamientos, recordó que “existen serias sospechas” de que el régimen haya “inoculado enfermedades bacteriológicas” a por lo menos otros tres opositores.

De acuerdo con su testimonio, “César Páez Sánchez, en los años 1970, murió en muy poco tiempo de una leucemia fulminante, y algo parecido le ocurrió a Sebastián Arcos Verne, en Matanzas, en los años 1980”.

Asimismo, aseveró, “el caso de Laura Pollán [cofundadora de las Damas de Blanco], que fue a un servicio médico del Estado, nos enseña que el régimen es capaz de cualquier cosa. También su caso comenzó con un problema en la piel, como Xiomara Cruz, y poco tiempo después murió”.

La campaña que impulsa Alpízar a favor de Cruz Miranda ha tocado las puertas de dirigentes políticos de origen cubano en el sur de la Florida. “Hasta el momento he sido escuchada por el comisionado del distrito 4 de la ciudad de Miami, Manolo Reyes y estos días espero hablar con otros”, añadió.

Cruz Miranda estuvo hospitalizada luego de enfermar en la cárcel de mujeres de Ciego de Ávila, de donde fue trasladada a la capital cubana. Desde entonces, la activista ha sido diagnosticada con varias enfermedades, desde cáncer hasta tuberculosis, por diferentes galenos, sin que puedan verificar una u otra afección.

La Dama de Blanco fue condenada en 2018 a 16 meses de cárcel por un supuesto delito de “amenaza”, y en agosto de este año fue excarcelada bajo licencia extrapenal.

Delicado estado de salud

Por su parte, la también activista por los derechos humanos en Cuba Bertha Antúnez dijo en Miami que no duda que el “delicado estado de salud” de la Dama de Blanco Xiomara Cruz Miranda haya sido como consecuencia de la “inoculación de algún virus”, durante el tiempo que estuvo en prisión.

Según Antúnez, quien asegura que a diario recibe reportes sobre el padecimiento de la opositora cubana, “ella entró muy sana y fuerte a la cárcel. La arrestaron por marchar los domingos con una flor en su mano, y de repente su salud empezó a deteriorarse, hasta un punto en que su misma familia espera lo peor en cualquier momento”.

En ese sentido, Antúnez coincide con la líder de la organización Damas de Blanco, Bertha Soler, quien en declaraciones a DIARIO LAS AMÉRICAS el mes de octubre sostuvo que es “evidente” que a Cruz Miranda le “inocularon” alguna enfermedad. “Hasta la quisieron hacer pasar por loca”, apuntó.

Soler explicó que “en la cárcel de Ciego de Ávila, ella comenzó a enfermarse cada día más, hasta hace seis meses cuando empezó a presentar unos granos en las manos, en la cara y en otras partes del cuerpo, y tuvo que ser trasladada a La Habana”.

De acuerdo con Clara Iznaga, hija de la opositora enferma, quien habló desde Cuba con Radio y Televisión Martí, Cruz Miranda “continúa muy enferma, presenta episodios febriles recurrentes y dolores abdominales. Ella lleva con fiebre alrededor de siete meses, desde que estaba en la prisión de Ciego de Ávila”.

Iznaga dijo a ese medio que su madre ya está terminando la “segunda etapa del tratamiento para la tuberculosis (TB)”, pero –advirtió– “los otros síntomas aún no ceden. Se pasa toda la madrugada despierta por los dolores”.

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