EUROPA

Frenética recta final para las legislativas que determinarán el Brexit

El primer ministro Boris Johnson lanzó el lunes una última ofensiva de seducción en el norte de Inglaterra, donde espera arrebatar votos a los laboristas de Jeremy Corbyn para obtener el jueves una mayoría que le permite hacer realidad el Brexit.

En los tres días restantes hasta las elecciones generales anticipadas, el conservador realizará una frenética gira por localidades que tradicionalmente votan a la izquierda, pero pueden estar tentadas de cambiar de bando ante la ambigüedad de Corbyn sobre el Brexit.

Ataviado con botas, sombrero y bata blanca, a primera hora de la mañana visitó un mercado de pescado en Grimsby, ciudad en la costa este que no ha votado por el Partido Conservador desde la Segunda Guerra Mundial.

Después, en Sunderland, unos 220 km más al norte, debe lanzar su mensaje para la recta final de la campaña, denunciando «una gran traición, orquestada desde Islington por políticos que se burlan de sus valores e ignoran sus votos».

Antiguo centro de la protesta izquierdista británica, Islington es un barrio hipster de Londres que desde 1983 tiene como diputado al líder del Partido Laborista, Jeremy Corbyn.

Euroescéptico en un partido dividido entre una facción joven urbana profundamente proeuropea y sus numerosos votantes de zonas rurales o desindustrializadas partidarios del Brexit, este exsindicalista acabó prometiendo que si llega al poder convocará un segundo referéndum sobre la Unión Europea.

Al término de una campaña que dejó al país profundamente dividido, los británicos decidieron en 2016 salir del bloque por el 52% de los votos.

Sin embargo, el rechazo del parlamento a las sucesivas versiones del acuerdo de divorcio negociado con Bruselas obligó a retrasar el Brexit tres veces, ahora hasta el 31 de enero.

– «Mentiras» vs antisemitismo –

Johnson, que llegó al poder en julio para remplazar a Theresa May -quien acabó dimitiendo como líder del partido por su incapacidad para cumplir con el Brexit- espera obtener una mayoría absoluta que le permita hacer realidad su promesa de sacar al país de la UE.

Pero aunque los últimos sondeos daban el domingo una ventaja de 10 puntos a su formación, en los comicios de 2017 las encuestas resultaron erróneas y, dado el imprevisible contexto político, Corbyn cree aún poder privar a los conservadores de la hegemonía defendiendo el programa más izquierdista que haya visto el país en décadas

«Gracias por darnos esperanza», decía la pancarta con la que un grupo de seguidores lo recibió el domingo en Gales, una de las zonas más desfavorecidas del país.

El Reino Unido se juega en estos comicios mucho más que un gobierno, su futuro para las próximas décadas: su resultado determinará la dirección que tomará el país sobre el Brexit, la cuestión más importante que haya enfrentado en su historia moderna.

Así, en un ambiente de fuerte tensión, Johnson no ha dejado de ser atacado por su reputación de «mentiroso» y su falta de fiabilidad, mientras Corbyn tuvo que soportar durísimas críticas de la comunidad judía por no haber actuado a tiempo y con firmeza a los numerosos casos de antisemitismo denunciados en el seno de su formación.

La campaña se vio además sacudida el 29 de noviembre por un atentado terrorista en el Puente de Londres. El autor del ataque, Usman Khan, un yihadista condenado por delitos terroristas pero excarcelado de forma anticipada, mató a dos personas a puñaladas e hirió a otras tres antes de ser abatido por la policía.

En el último debate televisivo cara a cara entre Corbyn y Johnson, este último responsabilizó a los laboristas de la ley que permitió esta excarcelación que consideró nefasta.

Esto desató un indignada reacción del padre de una de las víctimas, Jack Merritt, estudiante de Cambridge que ayudaba en un proyecto de rehabilitación de delincuentes.

«Johnson mintió y utilizó la muerte de nuestro hijo como capital político», tuiteó David Merritt. «Este hombre es un fraude», agregó.

Por su parte, Corbyn tuvo que ver cómo el Centro Simon Wiesenthal, institución de defensa de la comunidad judía con sede en Estados Unidos, lo nombraba el domingo la persona o evento más antisemita de 2019.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *