ORIENTE MEDIO

El recuerdo de la tragedia del vuelo 655 de Iran Air en 1988 por la que EE. UU. no ha pedido perdón

La acusación de Occidente contra Irán por el derribo de un avión ucraniano que mató a 176 personas es un eco sombrío para la República Islámica, que fue víctima de un accidente similar de un vuelo de Iran Air por parte de las fuerzas estadounidenses hace más de 30 años, en el que murieron 290 personas.

El último episodio que aumentó la escalada de tensión entre Estados Unidos e Irán fue el derribo del vuelo PS752 de la aerolínea Ukraine International Airlines, que se dirigía de Teherán a Kiev, el pasado 8 de enero. Tras varias hipótesis manejadas sobre las causas del siniestro de la aeronave en la que murieron 176 personas, Irán aceptó finalmente su responsabilidad y dijo que fue producto de “un error”. Sin embargo, dos días antes del incidente, un cruce de trinos entre los presidentes Donald Trump y Hassan Rohani dejó entrever un episodio del pasado muy similar, pero del cual fue responsable Washington.

El 3 de julio de 1988, el vuelo 655 de la aerolínea Iran Air fue derribado con un misil enviado desde un buque de la Marina de Estados Unidos que dejó 290 muertos. Dicho vuelo había hecho una escala en la ruta entre la capital Teherán y su destino final, Dubái, en Emiratos Árabes Unidos, y transportaba a 274 pasajeros, incluidos 66 niños, y 16 miembros de la tripulación. 254 de las víctimas mortales eran iraníes.

Dicho episodio, por el cual el país norteamericano nunca pidió perdón, sigue siendo uno de los que minaron la confianza del Gobierno iraní en el historial de sus relaciones con la Casa Blanca. De hecho, siempre lo han citado como uno de los momentos que más quebrantó sus lazos bilaterales junto al golpe de Estado respaldado por la CIA de 1953, con el que derrocaron a su primer ministro electo y aseguraron el poder absoluto del shah Mohammad Reza Pahlevi hasta que abdicó al trono antes de la Revolución Islámica de 1979.

Rohani hizo referencia a ese incidente en su cuenta de Twitter, luego de que su homólogo, Trump, amenazara con destruir 52 objetivos iraníes, tomando esa cifra exacta en relación con cada uno de los rehenes estadounidenses detenidos desde la toma de la Embajada de EE. UU. en 1979.

“Los que se refieren al número 52 también deben recordar el número 290. # IR655”, escribió Rohani en Twitter. Y añadió “nunca amenacen a la nación iraní”. Allí se refirió a las 290 víctimas mortales del vuelo 655, derribado hace más de 30 años, en la recta final de la guerra entre Irán e Irak, cuyo líder por entonces, Saddam Hussein, contaba con el apoyo estadounidense.

Una confusión produjo el ataque al vuelo 655, pero EE. UU. nunca pidió perdón por lo ocurrido

El ataque al vuelo de Iran Air siguió a lo que la Marina estadounidense se refiere como Operación Mantis Religiosa, una batalla naval de un día en el Golfo Pérsico entre las fuerzas estadounidenses e Irán durante la larga guerra del país con Irak en los años ochenta.

Después de la batalla, las fuerzas estadounidenses continuaron patrullando los canales de envío, mientras que la Guardia Revolucionaria paramilitar de Irán a menudo hostigaba o abarrotaba barcos entrantes con embarcaciones más pequeñas. Esa es una táctica utilizada incluso en la actualidad en el Estrecho de Ormuz, a través de la cual pasa el 20% del petróleo mundial.

El 3 de julio, la armada confundió el avión comercial 655 con un F-14 iraní, a pesar de tener equipos de combate de última generación en ese momento. EE. UU. dice que la Marina hizo 11 llamadas de advertencia por radio en diferentes frecuencias antes de que los buques dispararan dos misiles al avión, derribándolo y matando a todos los que iban a bordo. Los registradores de vuelo de la “caja negra” del avión nunca fueron recuperados.

Las muertes conmocionaron a Irán, incluso en medio de la carnicería de la guerra con Irak, que mató a un millón de personas. Las autoridades alinearon ataúdes de madera de algunos de los muertos frente al Parlamento en Teherán. Por dicho episodio, Irán finalmente demandó a EE. UU. un año después y llegaron a un acuerdo de una indemnización de 131,8 millones de dólares. Sin embargo, Washington le otorgó después al Capitán William C. Rogers, que estaba al comando del buque USS Vincennes, el premio Legión al Mérito del país en 1990, lo que enfureció aún más a Irán.

Dos jóvenes lloran durante una ceremonia celebrada en Toronto, Canadá, el 10 de enero de 2020, en homenaje a las víctimas del avión ucraniano que se estrelló en Teherán, Irán, dos días antes.

Aunque el entonces presidente, Ronald Reagan, ofreció sus condolencias a las víctimas y sus familiares, un informe publicado semanas después, el 18 de agosto de 1988, por el Departamento de Defensa concluyó que no hubo conducta negligente por parte de los estadounidenses y le endilgó a Irán “compartir la responsabilidad de la tragedia” por haber permitido que un avión comercial sobrevolara el área en la que se estaba viviendo un conflicto bélico naval entre ambos países.

Pero unos meses más tarde, en diciembre, la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI), una agencia de Naciones Unidas, publicó su propio informe, como lo indica BBC Mundo, en el que señaló las advertencias de la Marina de EE. UU. para que el avión civil no se acercara a la zona de combate fueron “vagas e inapropiadas”, lo que contribuyó a la tragedia.

Uno de los puntos destacados por la OACI fue la falta de un equipo adecuado en los barcos de la Marina para monitorear las frecuencias de radio utilizadas por el control civil del tráfico aéreo, lo que habría permitido la identificación del avión de pasajeros y, en consecuencia, la tragedia posterior.

Un episodio más dentro de la turbulentas relaciones entre Washington y Teherán

Desde entonces, la televisión estatal de Irán ha emitido imágenes cada año cuando se conmemora el aniversario de la tragedia que enlutó al país, con fotografías de familiares que lloraban desde botes en el lugar donde cayó el avión y arrojaban flores a las cálidas aguas del Golfo Pérsico.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sostiene una proclamación que declara su intención de retirarse del acuerdo nuclear de JCPOA Irán después de firmarlo en la Sala Diplomática de la Casa Blanca en Washington, Estados Unidos, el 8 de mayo de 2018 (Imagen de archivo).

Este es un episodio más que muestra las desgastadas relaciones entre EE. UU. y la República Islámica de Irán durante las últimas cuatro décadas, desde que rompieron sus lazos diplomáticos en 1980, tras la toma de los rehenes, y que se han recrudecido con el retiro de Washington del Acuerdo Nuclear de 2015, las sanciones económicas contra Teherán y el asesinato del general iraní Qasem Soleimani, el pasado 3 de enero en un ataque en Bagdad, la capital de Irak.

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